Lo bueno de ser flexible es que uno siempre puede adaptarse a las nuevas situaciones y así ir gambeteando entre oportunidades y desventajas que uno se encuentra en el camino.
Colombia es el país de la diversidad. Llena de oportunidades, de cultura y muchas cosas más que aún no descubro.
Por eso, me digo a mi misma: Es tiempo de volver a nacer transformando el pasado y futuro en presente.